Por el ventanal de la oficina de la avenida Libertador, a pocas cuadras de Retiro, el sol se asoma después tantas mañanas y tardes cargadas de nubes. Y como si estuviera conectada con sus deseos, en Gastón Gaudio habita una obsesión, que Independiente termine con sus días grises. Por eso decidió meterse de lleno en una campaña que lo tiene 24 horas enfocado en su candidatura.
“No es una forma de decir. Me levanto y me acuesto pensando en Independiente y todavía no soy nada. Es una locura”, le cuenta el ex tenista a Clarín. Campeón de ocho títulos ATP y aquel inolvidable Roland Garros, donde viaja cada año porque París es su “debilidad”, cambiaría todo por recuperar la esencia del Rojo, aquella que identificó a los equipos de la década del 80 y 90, cuando iba a la vieja Doble Visera junto a su tío Adolfo.
“Disfruté mucho el equipo del ’94, con (Miguel) Brindisi, el del Palomo Usuriaga, Gustavo López y (Diego) Cagna. También, el de 1999 que dirigía el Flaco Menotti. Recuerdo que yo entrenaba en Palermo, me tomaba el tren en Lisandro de la Torre, metía subte hasta Constitución, subía al Roca y me bajaba en Avellaneda. Ahí me esperaba mi tío, dejaba las raquetas en el auto e íbamos caminando a la cancha. Hoy me daría miedo que mi hijo haga eso. Ni loco lo dejo”, rememora el Gato, que sigue luciendo rulos, como en sus tiempos en los courts, pero ya nevados por las canas categoría ’78.
-¿Por qué querés ser presidente de Independiente?
-Porque es un club que amo y un lugar en el que fui feliz. Quiero que volvamos a disfrutar de Independiente, que ir a la cancha sea una ilusión y que nuestros hijos puedan vivir muchas alegrías. Estoy convencido de que podemos volver a tener un club protagonista. Por eso decidí presentarme y por eso estamos armando este equipo.
-¿Qué es lo que más te entusiasma de este proyecto?
-Que vamos a poder volver a disfrutar de Independiente. Como hinchas, estamos cansados de que nos subestimen y nos falten el respeto. Nos presentan grandes proyectos, nos prometen de todo y después no cumplen. El hincha se da cuenta. Y también merece que quienes toman decisiones entiendan lo que representa este club. No da lo mismo a quién traés, a quién le confiás el fútbol o a quién ponés al frente de cada área. Independiente tiene una historia y una exigencia que hay que respetar. El socio acompaña, paga la cuota, llena la cancha y hace esfuerzos enormes. Lo mínimo que merece es que cada decisión se tome pensando en el club y que quienes estén tengan la capacidad para estar ahí. No es tan difícil de entender: trabajar con los mejores, cuidar la plata de Independiente y hacerse cargo de las decisiones. Por eso, antes de presentarme, me ocupé de conseguir los recursos y de armar un equipo con gente preparada. Hay un plan y sabemos cómo queremos trabajar.
Gastón Gaudio, en un palco, viendo a Independiente. El ex tenista dice que apostará fuerte a las divisiones inferiores.-¿De qué tipo de recursos hablás? ¿Qué podés adelantar?
-Vamos a tener el acuerdo de sponsoreo más importante de la historia de Independiente. Es un acuerdo comercial, con una contraprestación publicitaria, como ocurre con cualquier sponsor. No implica entregar activos ni una parte del club. Estamos hablando de recursos muy importantes, que nos van a permitir encarar un proyecto deportivo a la altura de lo que Independiente necesita. Yo no me iba a lanzar como candidato hasta tener la certeza de que íbamos a contar con recursos para llevar adelante lo que estamos proponiendo.
-Por ejemplo, ¿con el naming?
-Nosotros somos Bochini. Todo lo que somos, es por él. Si podemos conseguir recursos de otra manera, me gustaría que siga así. Ahora, si tenemos la soga al cuello, lo vamos a utilizar el naming. El estadio tiene que estar mejor aprovechado. No conozco ningún equipo serio en el mundo que tenga las oficinas fuera de su cancha. Independiente ganó más copas que ninguno en toda América y no están en un museo. Tiene que ser nuestro emblema, el lugar al que querramos ir con nuestras familias. Y algo que quiero es llevar la pensión de los chicos a Avellaneda. Hay un terreno cerca, se llama El Pato. Un pibe de 13 años no puede estar en Domínico. No tiene vida social. Necesita cruzar la calle, acompañado por un adulto, y que pueda ir a ver una película a un shopping. Y esto no va a dar los frutos ahora, durante mi gestión, pero vamos a dejar una base para que los juveniles no se vayan a Lanús o a Vélez. Ojalá digan, con los años, que esta pensión que cambió Gaudio logró que aparezca un pibito como Messi.
-En ese sentido, ¿cuál es tu mirada sobre las Sociedades Anónimas Deportivas, un modelo que genera tanto rechazo entre los hinchas?
-Yo empecé mi carrera como tenista profesional en el Temperley Lawn Tennis. A mí nadie me tiene que explicar lo que significa un club social en la Argentina. Me crié en un club y pude hacer mi carrera gracias a un club. Independiente no tiene que ser una Sociedad Anónima. Tiene que seguir siendo de sus socios. Una cosa es profesionalizar absolutamente la gestión y otra muy distinta es vender el club. La pasión y el sentido de pertenencia no se compran.
-¿Qué le cuestionás a la dirigencia actual?
-Lo que hicieron con el fútbol es muy difícil de justificar. Llegaron prometiendo cambiar Independiente y terminaron entregándole las llaves del club a Daniel Seoane. ¿Y cuál fue el resultado? Malas decisiones, contrataciones difíciles de entender, representantes con una influencia que no deberían tener y un equipo que cada vez está más lejos de lo que merece Independiente. Se fueron jugadores importantes en pleno campeonato y no hubo un proyecto serio para reemplazarlos. Pero lo que más me molesta es que nadie se hace cargo de nada. Siempre hay una explicación, una excusa, un problema que viene de antes. A los técnicos los eligen ellos, a los jugadores los traen ellos y las decisiones las toman ellos. No pueden mirar para otro lado cuando las cosas salen mal. Independiente no puede seguir siendo un lugar donde cualquiera viene a hacer sus negocios. Hay que tener capacidad, responsabilidad y estar a la altura de esa historia.
-Nombraste a Seoane, ¿solo le importó hacer negocios con Independiente?
-¿Me estás jodiendo? Fue realmente una catástrofe, levantás una baldosa y hay un negocio debajo. Yo tengo todo para perder. Estoy bárbaro con mi vida y estoy metiendo los pies en el barro, pero amo al club y quiero poder dar vuelta la historia. Entonces, el que toca un dólar indebido en Independiente, “chau, se va”. Usaron mal los recursos o alguien se la llevó.
-Si ganás las elecciones, ¿vas a pedir una auditoría?
-El día que llego y me siento en la sede, les digo “mostrame por qué te debo, dame la factura y la razón por la cual te tengo que pagar”. No voy a traer la plata para pagar la fiesta de Seoane. Por eso a mí me hacen reír cuando dicen que detrás mío vienen los que ya estuvieron. ¿La gente que cree que soy tan tarado? No existe, es absurdo lo que dicen.
-Entonces, ¿no es cierto que habrá gente del grupo “Champagne” detrás?
-Lo único que tengo claro es que nadie que le hizo daño a Independiente en los últimos 20 años va a estar. La gente no es tonta. Si estás en el club, vas a Avellaneda, sabés quién va a hacer negocios, quién quiere chorear y el que va a votar también, sabe quién quiere utilizar a Independiente para hacer negocios o posicionarse en la AFA.
-Justamente, Luciano Nakis tiene una relación cercana con Claudio Tapia. Si ganás las elecciones, ¿no temés que Independiente pierda peso dentro de la AFA o incluso pueda ser perjudicado?
-Yo no quiero un Independiente peleado con la AFA, pero tampoco un Independiente que crea que necesita un padrino para que lo respeten. Se habla mucho de la representación que hoy tendría Independiente en esos ámbitos, pero la pregunta es cuánto de eso se ve realmente reflejado en beneficio del club. Independiente tiene siete Copas Libertadores y una historia enorme. Tenemos que recuperar peso institucional, tener una relación fuerte con la AFA, con Conmebol y con todos los actores del fútbol, y sentarnos en cualquier mesa por lo que representa Independiente, no por la amistad personal de su presidente con nadie. Y esto tampoco tiene que convertirse en una guerra entre hinchas. Si Nakis tiene relaciones que pueden ayudar a Independiente, ojalá las siga poniendo a disposición del club, gane quien gane. Si nosotros somos elegidos, va a encontrar las puertas abiertas para colaborar en todo aquello que pueda beneficiar a Independiente. Ese debería ser el compromiso de cualquiera que quiera al club.
-¿Te gusta el campeonato de 30 equipos?
-No me gusta. Ganar un campeonato era ganar un campeonato, necesitabas todo el año, me parece un poco… no sé, Copa de acá, Copa de allá, uno gana la mitad, el otro gana la otra mitad, y lo festejás como si hubieras ganado una copa del mundo. Si de mí dependiera, y se pone en discusión, votaría por cambiarlo.
-Hablás de profesionalizar la gestión de Independiente. ¿Cómo pensás llevarlo a la práctica y cuál va a ser tu rol como presidente?
👹 “PASE MAESTRO, LO ESTÁBAMOS ESPERANDO”
Gastón Gaudio presentó a Ricardo Enrique Bochini como su asesor futbolístico en caso de ganar las elecciones en Independiente pic.twitter.com/LfkK5LnuDQ
— Fútbol Lírico 🎩 (@elfutbolirico) October 1, 2026
-Desde que empecé mi carrera profesional siempre armé, coordiné y conduje mis propios equipos de trabajo. Estoy acostumbrado a tomar decisiones, a trabajar con gente preparada y a hacerme responsable de los resultados. Es algo que hice toda mi vida. El presidente de Independiente no tiene que elegir al “9” ni decirle al técnico cómo jugar. Tiene que saber elegir a los mejores para cada área, darles las herramientas para trabajar y marcar un rumbo. Yo tengo muy claro cómo quiero conducir Independiente y para eso estamos armando un equipo con gente que conoce el fútbol, que conoce el club y que tiene capacidad para llevar adelante este proyecto.
-Vas a trabajar con Bochini y Alfaro Moreno. ¿Qué idea tenés para el técnico? ¿Buscarías a alguien identificado con la vieja esencia de Independiente y el paladar negro?
-Primero, hay que respetar al cuerpo técnico y al plantel que están hoy. Queremos que a Independiente le vaya bien de acá hasta el último partido. Después, las decisiones deportivas no las voy a tomar yo solo. Para eso estamos construyendo una estructura profesional, con Alfaro Moreno en la conducción deportiva y con Bochini aportando su experiencia y su conocimiento del club. Por supuesto que Independiente tiene una identidad y queremos recuperarla: un equipo protagonista, que juegue para ganar y que vuelva a generar orgullo. Gabriel Milito es un técnico que me gusta muchísimo y ya lo dije públicamente, pero hoy tiene contrato y corresponde ser respetuoso.
Gastón Gaudio junto a Ricardo Bochini, este domingo durante el partido de Independiente contra Boca.-La Reserva está haciendo una gran campaña, con un trabajo muy valorado de Carlos Matheu y Eduardo Tuzzio. ¿Qué pensás del futuro de las inferiores?
-Son dos personas muy comprometidas con Independiente, que están haciendo un gran trabajo y que conocen muy bien a los chicos. Eso hay que reconocerlo y cuidarlo. Pero también hay que darles más herramientas, acompañamiento y una estructura que los respalde. No podemos pretender que todo dependa del esfuerzo individual de los entrenadores. Independiente tiene que volver a tener un proyecto integral de inferiores, con una línea de trabajo que conecte las divisiones juveniles, la Reserva y la Primera. Y algo fundamental: no podemos apurar a los chicos por las urgencias del fútbol profesional.
Gaudio con Diego Schwartzman, cuando era capitán de la Copa Davis. Afirma no extraña el tenis: “Ni raquetas tengo en mi casa”. (EFE)-Sos un tipo que viene del tenis, ¿no creés que eso te puede jugar en contra?
-Yo tengo la teoría. ¿Cómo es la cosa? ¿Al del fútbol le va bien y a mí, que vengo del tenis, me puede ir mal? El PSG es el mejor equipo del mundo y el presidente juega al tenis conmigo, fue tenista como yo (N. de R: Nasser Al-Khelaïfi). Y los 20 años que Independiente fue una catástrofe… ¿no eran todos dirigentes de fútbol? Estamos confundiendo las cosas. Mi idea es poner los mejores profesionales en el área. En el fútbol, voy a poner a los mejores y no podemos errar.
-Cero. Nada. No jugué nunca más. Ni una vez. Tengo mis amigos, hablo con todos los chicos, no me llama la atención. Voy a Roland Garros todos los años porque me encanta París, es como mi ciudad. Me gusta ir y encontrarme con mis amigos de toda la vida. No tengo ni raquetas en mi casa. Fue una etapa, terminó, pasó mucho tiempo y ya está. La gente que vive de los recuerdos para alimentar su ego… Quiero ser bueno en otra cosa. No me interesa ser el mejor dirigente del mundo. Solo que gane Independiente. Independiente sale campeón y yo me voy. Mi obsesión es ganar, como fue en todo lo que hice. Como cuando jugaba al tenis.
-En el tenis dependía todo de vos. Acá es distinto.
-Me pasó cuando fui capitán de la Copa Davis y fue una situación extraña. Al ser tenista, todo depende de uno. Siendo capitán, tenés que depositar la confianza en otra persona y es desesperante. Acá, uno puede hacer todo bien, armar el mejor equipo, creés que estás haciendo todo lo que tenés que hacer para que Independiente gane, pero hay decisiones que no dependen de mí.
-Independiente no sale campeón del torneo local desde 2002. ¿La prioridad debe ser volver a ganar en el país o recuperar protagonismo internacional?
-La prioridad es volver a tener un equipo competitivo. Independiente no puede elegir entre pelear un torneo local o competir internacionalmente. Tiene que volver a estar preparado para las dos cosas. Lo más preocupante es que nos acostumbramos a estar lejos. Hay que recuperar rápidamente la exigencia deportiva que siempre tuvo este club.
-¿Qué equipo imaginás?
-Soy fan del Flaco (Menotti), pasé muchas noches con él, soy un apasionado de la forma que hacía jugar a sus equipos. Cuando se fue a la Sampdoria, ese equipo me enamoró. El ADN de Independiente es ese, fútbol de posesión, tener la pelota, jugar lindo… No lindo, bien. Vas a ganar más de lo que perdés. Me gustaría volvernos a sentirnos identificados con Independiente, desde las formas, un método que aprendan los más chiquitos, que sientan lo que es la cultura, la idiosincrasia, todas las categorías con la misma identidad, lo mismo pasa en cualquier deporte. Cuando te llega el momento de jugar, lo hacés de la misma manera.
