El empate con sabor amargo del miércoles en Junín ante Sarmiento prolongó una preocupante racha de River, que volvió a dejar al descubierto su flojo presente futbolístico: acumula 31 partidos sin poder dar vuelta un resultado adverso, una marca negativa que se extiende desde hace casi dos años.
El Millonario comenzó con el pie izquierdo el encuentro en el estadio Eva Perón. A los 15 minutos del primer tiempo, Julián Contrera le ganó la espalda a Lucas Martínez Quarta tras un centro de Junior Marabel y adelantó al conjunto local en el marcador. A partir de allí, el partido se le hizo cuesta arriba a River, que, obligado a remar desde atrás, se fue al descanso en desventaja y no pudo hacer valer la jerarquía de sus delanteros.
A los 14 minutos del segundo tiempo, el equipo de Leonardo Ponzio logró marcar el empate gracias a Gonzalo Montiel, quien apareció como un 9 para cabecear en el área chica y darle un respiro al Millonario.
Sin embargo, la alegría duró poco: el gol fue anulado por Sebastián Zunino, quien, tras un llamado del VAR, revisó la jugada e interpretó que la pelota había tocado en la mano de Fausto Vera en la acción previa.
De esta forma, River volvió a foja cero y, con todas sus dificultades para convertir, seguía necesitando dos goles para llevarse los tres puntos que le permitieran acceder a los puestos de playoffs.
Si bien diez minutos después consiguió la igualdad, otra vez gracias a Montiel, el Millonario no logró dar el golpe definitivo por su falta de eficacia. Así, se llevó un empate que agudizó su crisis futbolística y extendió a 31 partidos la incómoda racha sin poder revertir un resultado adverso.
Hay que remontarse a noviembre de 2024 para encontrar la última vez que River logró dar vuelta un partido en el que comenzó en desventaja. En aquella ocasión, el equipo dirigido por Marcelo Gallardo caía por 1-0 ante Instituto en Córdoba, luego del gol de Gregorio Rodríguez a los 23 minutos del primer tiempo. Sin embargo, en el complemento, Pablo Solari marcó la igualdad a los 9 minutos y, apenas nueve minutos después, Paulo Díaz puso el 2-1 para darle la ventaja al Millonario. Si bien Jonás Acevedo volvió a empatar el encuentro a los 27 minutos, Facundo Colidio apareció a falta de ocho para el final y sentenció el 3-2 definitivo.
Cambiaron los entrenadores y los intérpretes, pero River no volvió a encontrar respuestas para revertir un resultado adverso desde aquella noche en Alta Córdoba. El empate ante Sarmiento fue una nueva muestra de una falencia que se sostiene en el tiempo y que, en medio de un presente futbolístico preocupante, sigue sin encontrar solución.
El último partido que River logró dar vuelta el resultado.
El flojo desempeño a lo largo de 2026 se refleja en sus números. Con diez derrotas, cuatro de ellas consecutivas y sin marcar goles en el inicio del Torneo Clausura, el Millonario no solo es uno de los equipos que más partidos perdió entre los que pelean por ingresar a las copas internacionales, sino que también está lejos de los puestos de clasificación a la Copa Libertadores y ocupa el último lugar de acceso a la Sudamericana.
Actualmente, marcha noveno en la tabla anual, con 46 puntos, apenas uno más que Estudiantes, que se encuentra fuera de los puestos de clasificación a las competencias internacionales.
