A Max Verstappen no le alcanza con correr en la Fórmula 1. Siempre que el calendario se lo permite, el neerlandés busca otros desafíos y este fin de semana desembarcó en el GT World Challenge Europe. Sin embargo, su participación en Portimao comenzó con un incidente que tuvo como perjudicado a un piloto argentino.
Apenas habían transcurrido tres minutos de la primera práctica libre cuando Verstappen intentó superar por adentro a Ezequiel Pérez Companc en la curva 3. El Mercedes-AMG número 3 metió la trompa junto al Audi 25, pero se quedó sin espacio y lo tocó cerca de la rueda trasera derecha. El argentino perdió el control y terminó en trompo.
Pérez Companc quedó por unos instantes apuntando en dirección contraria y debió salir de los límites de la pista para acomodar el auto y reincorporarse. Verstappen, mientras tanto, hizo un gesto de protesta desde el habitáculo y continuó su marcha.
La maniobra quedó inmediatamente bajo investigación. Después de revisar las imágenes y escuchar a los dos pilotos, los comisarios determinaron que Verstappen había provocado una colisión evitable y que era el único responsable.
“El piloto del coche 25 declaró que estaba concentrado en los autos que tenía delante y que no pudo ver al coche 3 a su derecha. Consideró el suceso como un desafortunado incidente de carrera“, explicaron en el documento oficial.
Verstappen, por su parte, argumentó que inició la maniobra porque esperaba que Pérez Companc permaneciera sobre el exterior de la curva y que se sorprendió cuando el argentino cerró su trayectoria.
El descargo no alcanzó para librarlo de responsabilidad. “Los comisarios determinaron que el coche 3 provocó una colisión evitable con el coche 25 en la curva 3 y fue totalmente culpable del incidente”, concluyeron.
De todos modos, los jueces consideraron como atenuantes que el toque se produjo en la primera vuelta de la primera práctica y que la fila de autos ubicada delante del argentino había condicionado su recorrido. Por eso, Verstappen recibió una amonestación y un punto de advertencia por conducta, sin perder posiciones para la carrera. Al llegar a tres puntos, un piloto recibe automáticamente una penalización de cinco lugares en la grilla.
Pérez Companc tiene 32 años y desarrolla su carrera principalmente en el automovilismo europeo. Vinculado a las carreras desde 2013, compite en Portimao para Saintéloc Racing al volante de un Audi R8 que comparte con el francés Etienne Cheli y el ucraniano Ivan Klymenko.
También es el fundador de Madpanda Motorsport, equipo con base en Barcelona, y pertenece a una familia estrechamente ligada al automovilismo. Su padre, Jorge Pérez Companc, y su tío Luis compitieron en el Rally Dakar.
Verstappen, en tanto, llegó a Portugal tras conseguir dos triunfos consecutivos en la Fórmula 1 y antes de viajar a Estados Unidos para la próxima fecha de la Máxima. En Portimao comparte el Mercedes-AMG GT3 del Team Verstappen Racing con los británicos Ben Barnicoat y Chris Lulham.
“Conducir este tipo de auto me saca un poco de mi zona de confort, pero me entusiasma. Me encanta competir en cualquier categoría”, había explicado antes de salir a pista. También anticipó que la intención no era limitarse a participar: “Estamos acá para ganar. El objetivo siempre es ese”.
