En medio de un año marcado por las lesiones y alejado de la competencia, Carlos Alcaraz volvió a levantar un título luego de 227 días tras consagrarse campeón por segunda vez consecutiva del ATP 500 de Tokio, donde se impuso en la final ante el checo Jiri Lehecka por 7-6 (7-4) y 6-4.
El tenista español reapareció en el circuito a finales de agosto tras una lesión en la muñeca derecha que lo obligó a estar afuera durante 4 meses. Allí alcanzó los cuartos de final del Abierto de Estados Unidos, donde perdió ante el americano Ben Shelton.
“Estoy muy contento de volver a levantar un trofeo después de un tiempo. Tiene un extra de especial después de mi lesión y mi regreso. Era apenas el segundo torneo que juego y significa mucho para mí. Ha sido una semana en la que no he encontrado mi mejor nivel de tenis, pero sí he sido capaz de encontrar las soluciones adecuadas”, reconoció el murciano luego de su consagración.
De vuelta en el ruedo, Carlitos alcanzó la final del torneo japonés para defender la corona que había conquistado en 2025. Con más errores que de costumbre, condicionado por su largo tiempo de inactividad y la lógica presión que conlleva, logró quedarse con ambos sets pese a algunos sobresaltos y luego explicó cómo hizo para mantener la calma y la cabeza fría.
“Te vienen a la mente muchos pensamientos negativos. Si vas a volver sano, si vas a volver igual que antes. Si podré golpear la pelota con normalidad sin ningún dolor. Pero intento apartar esos pensamientos todo el tiempo. Mi equipo y yo sabíamos que, si volvía, iba a estar sano al 100%. Si siento algo, no va a ser nada en absoluto. Así que tengo que ir a fondo en cada golpe, en cada pelota. … Y funcionó”, explicó Alcaraz.
Por otro lado, se refirió a su proceso de recuperación y a la manera en que atravesó esos meses fuera del circuito: “Ha sido un proceso lento, con dudas, pero con mi equipo hemos trabajado duro para volver estando seguros de que no me volvería a lesionar”, afirmó el siete veces campeón de Grand Slams.
Con la consagración en Japón, Alcaraz sumó su tercer título de la temporada y volvió a levantar un trofeo después de varios meses. La última vez había sido en febrero, cuando se impuso en el ATP 500 de Doha, mientras que a comienzos de año había alcanzado una de las grandes conquistas de su carrera al quedarse con el Abierto de Australia, su séptimo Grand Slam.
Sin dudas, fue un campeonato más que especial para el joven de 23 años. No solo por el contexto personal, sino también porque le permitió meterse en el podio entre los tres españoles con más trofeos en el ATP Tour. Tras conquistar su 27° título en su sexta temporada, Alcaraz igualó la marca de David Ferrer y se ubicó en el tercer lugar, por detrás de Manuel Orantes, que acumula 34, y Rafael Nadal, líder histórico con 92.
“Tengo muchísimas ganas, estoy muy motivado para lo que viene. Shanghái, París, las Finals, la Copa Davis… son torneos que me gustaría ganar algún día. Este año vengo con ganas, vengo preparado y vamos a ver, porque son torneos muy importantes”, expresó el murciano que llegará con el pecho inflado de cara a su próximo desafío: el Masters 1000 de Shanghai.
