Entre todo lo que dejó para el análisis la histórica definición en Rosario, donde Boca venció 3-2 a Racing en un cierre para el infarto, asoma una certeza ineludible: el Xeneize ya está entre los cuatro mejores de la Copa Argentina y dejó confirmada la primera semifinal del torneo. Tras dejar en el camino a la Academia, el equipo de Rodolfo Arruabarrena sabe que su próximo rival será Banfield, que fue el primer clasificado a esta instancia tras eliminar a Deportivo Riestra por penales.

De todas formas, el Xeneize aún no tiene fecha ni sede confirmada para enfrentar al Taladro. Esto se debe a que aún resta conocer a uno de los semifinalistas del otro lado del cuadro para organizar el calendario. Atlético Tucumán -que dio el golpe al eliminar por penales al vigente campeón Independiente Rivadavia- ya está clasificado y aguarda por su rival, que saldrá del duelo entre Estudiantes de La Plata y Platense, pautado para este jueves 1 de octubre en el Estadio Norberto Tomaghello.

Igualmente, el horizonte de los clubes que continúan en carrera puede apuntar hacia el objetivo de levantar el trofeo. Y es que la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) ya confirmó que la final se disputará el próximo miércoles 4 de noviembre, con sede y horario aún por definirse. El premio mayor, además de la estrella, será asegurar el boleto directo a la Copa Libertadores 2027.

Meterse en el “Top 4” no fue una tarea sencilla para Boca, que debió atravesar un camino marcado por cambios de ciclo y sufrimientos no aptos para cardíacos. El camino comenzó en los 32avos de final con un triunfo por 2-0 ante Gimnasia de Chivilcoy, cuando el equipo todavía era comandado por Claudio Úbeda.

En los 16avos de final, el certamen marcó el inicio oficial del semestre y el debut absoluto de Arruabarrena como entrenador, superando la prueba con un sólido 2-0 frente a Sarmiento de Junín. Sin embargo, el punto de quiebre emocional se forjó en los octavos de final frente a Vélez.

En un trámite sin goles en los 90 minutos reglamentarios, Boca coqueteó con la eliminación cuando Dylan Godoy falló un penal a favor en tiempo de descuento. Finalmente, Boca terminó celebrando en la tanda de penales. Ese temple de supervivencia fue el mismo que terminó de explotar este domingo en la heroica victoria ante Racing.

Ahora, con la mira puesta de lleno en Banfield, Boca es consciente de que quedó a tan solo dos pasos de gritar campeón. El mayor desafío de acá en adelante será administrar el desgaste de la triple competencia: a esta ilusión se le suman las semifinales de la Copa Sudamericana y la pelea vigente por el Torneo Clausura. La recta final del año promete ser tan asfixiante como vibrante.





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