Ricardo Echegaray, el exfuncionario a cargo de la Aduana con Néstor Kirchner y de la AFIP durante el gobierno de Cristina Kirchner, había dejado un recuerdo: en un pasillo de las oficinas de la sede principal del ente recaudador había montado una galería de administradores. Era una colección de imágenes de quienes estuvieron al frente del organismo, incluido claro, el retrato de él mismo. Pero en el ente que ahora se llama ARCA, alguien ordenó mandar a bajar los cuadros.

La novedad decorativa trascendió en un video al que este jueves accedió Clarín. Allí se ve a un empleado con el chaleco oficial de ARCA que quita, cuadro a cuadro, los retratos. El de Echegaray es el cuarto de una colección de siete en una pared.

Cuando le tocó el turno ya habían sido bajados los del diputado Carlos Castagneto, que estuvo al frente de la AFIP entre 2022 y 2023 y el de su antecesora Mercedes Marcó del Pont, ambos funcionarios del gobierno de Alberto Fernández. Por lo visto mantuvieron la tradición. El último cuadro -aún colgado en el video- es el de Alberto Abad, que estuvo al frente del organismo en el gobierno de Mauricio Macri, pero por el lugar en el que está ubicado en la fila era recordado por su paso en la gestión de Eduardo Duhalde e inicios de Kirchner.

La serie la completan los retratos de Carlos Fernández, quien dejara el cargo para ser ministro de Economía de Kirchner. Y de Claudio Moroni, antecesor de Echegaray. Y el macrista Leandro Cuccioli.

En la pared de enfrente -según la grabación de 35 segundos que alguien filmó al pasar-, se llega a ver otro cuadro. Pero la imagen no es nítida para identificar de quién es. Quienes frecuentaron ese pasillo dicen que la colección arrancaba con los orígenes de la AFIP, creada en 1996.

El primer administrador fue Carlos Silvani, durante el menemismo. Luego pasaron Héctor Rodríguez y Armando Caro Figueroa, en tiempos de Fernando de la Rúa; y Sergio Grosskopf, con Eduardo Duhalde, además de Abad.

Pero el de Echegaray fue un caso emblemático. Porque más allá del cargo político, el duro sabueso kirchnerista conservó durante más de 30 años su lugar como empleado de planta permanente en la Aduana, al que volvió incluso durante el gobierno de Mauricio Macri.

Pero en junio pasado fue finalmente echado, cuando se confirmara una condena a cuatro años y ocho meses de prisión e inhabilitación perpetua para ejercer cargos públicos por corrupción en el caso de Oil Combustibles.

Echegaray benefició con un plan de pagos de la AFIP a la petrolera del empresario kirchnerista Cristóbal López y fue encontrado culpable del delito de administración fraudulenta agravado en perjuicio de la administración pública, en el caso, el propio organismo que controlaba como funcionario.

Desde inicios del Gobierno de Javier Milei hubo una orden tácita de despersonalizar los lugares públicos. Tal vez el mayor hito de ello fue el cambio del nombre del otrora Centro Cultural Kirchner al de Palacio Libertad. Pero esa directiva llegó a organismos como ARCA, en la que hubo retiros de cartelería vinculada a exfuncionarios bajo el argumento de poner el foco en la institución y en los trabajadores, más allá de quienes circunstancialmente ocupen los cargos.

Desde ARCA no dieron precisiones sobre cuándo sucedió, pero confirmaron que los cuadros fueron removidos. No hubo comentarios sobre el simbolismo de la medida.



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