Una nueva jornada en el juicio por la muerte de Diego Armando Maradona (60) comenzó este jueves con el testimonio clave de Jonathan Espósito, sobrino de ex astro futbolístico. Su relato fue bastante limitado, por lo que los jueces le llamaron la atención en más de una oportunidad para que diera más detalles sobre lo que observó mientras asistió a su tío en sus últimos días de vida.
La audiencia N° 24 del debate fue una de las más esperadas porque por la tarde declara el abogado Matías Morla, último representante del ex futbolista. La sala estaba colmada. Entre los presentes estaban las hijas Dalma, Gianinna y Jana Maradona y Verónica Ojeda, ex pareja de Maradona y madre de su hijo más chico.
El neurocirujano Leopoldo Luque (45), la psiquiatra Agustina Cosachov (41), el coordinador Mariano Perroni (45), la encargada de Swiss Medical Nancy Forlini (57) y el médico Pedro Di Spagna (53) -todos ellos imputados- también presenciaron la jornada.
Familiares, abogados, periodistas y público en general completaban la sala del primer piso de los tribunales de la calle Ituzaingó 340.
A las 11.12 ingresó por la puerta ubicada detrás del estrado de los jueces el sobrino de Maradona que estuvo con él desde octubre de 2020 hasta el 25 de noviembre de 2020, cuando murió.
El cuestionario fue dirigido por Cosme Iribarren, uno de los fiscales generales adjuntos de San Isidro. Espósito comenzó con respuestas cortas, limitadas, sobre su relación con su tío y que “su actividad” era estar con él.
“Llegué a Brandsen por un acuerdo con él”, dijo, en relación a la casa en la que Maradona vivó en el barrio privado Campos de Roca, mientras era técnico de Gimnasia y Esgrima de La Plata.
Sobre el día del cumpleaños 60 de Maradona, el 30 de octubre de 2020, dijo que no quería ir al estadio del “Lobo”. Esto llamó la atención del juez Alberto Ortolani, quien preguntó quién tomó entonces la decisión de que vaya. “No sé, no se si fue el presidente de Gimnasia o Maxi”, en referencia a Maximiliano Pomargo, secretario del Diez.
La declaración de “Jony” Espósito, hijo de María Rosa Maradona, fue seguida con mucha atención por Dalma y Gianinna, quien en una entrevista con varios medios, entre ellos Clarín, habían hecho mención sobre su primo.
“Mi primo nos había dicho tanto a Dalma como a mí que mientras él esté cerca a mi papá no le iba a pasar nada y que confiemos y todo. Y después cuando pasa todo nosotros nos enteramos de que él cobraba un sueldo para estar ahí. Entonces claramente estaba de su lado y tenía también una bajada de línea, que realmente es un golpe que me duele porque no me lo esperaba”, dijo Gianinna en mayo de este año.
Espósito, con un tono muy pausado y bajo, describió cuando Maradona fue internado en el Sanatorio Ipensa de La Plata y su posterior traslado a la Clínica Olivos, donde fue operado de un hematoma subdural.
El testigo indicó que los médicos de Maradona eran Luque y Cosachov, quienes “iban y al rato se iban”.
El testigo indicó que no lo vio bien a Maradona previo al traslado a la casa del barrio San Andrés de Benavídez, donde también declaró que el ex futbolista no tenía conocimiento donde iba a ir.
“Cuando salió de la clínica yo no sabía dónde iba. Hablé con Rita (una de sus tías), y me dijo que iba a una internación domiciliaria”, aseguró. El testigo primero dijo que fue junto a él en una camioneta, luego cambió su relato y sostuvo que fue en una ambulancia hasta la casa elegida, la cual “no tenia mucho para ser una internación domiciliaria”, afirmó.
Por lo espaciado de su relato, donde sobre muchas cuestiones dijo no recordar, el juez Rolón le pidió que sea “más explícito” en sus respuestas. “Su testimonio es importante para la causa, fue quien estuvo más cerca de Maradona”, le advirtió.
El fiscal Iribarren, en otro fragmento de su interrogatorio, le preguntó a quién llamaba su Maradona se sentía mal de salud. “A Luque”, respondió.
Luego se reprodujeron una serie de audios con el neurocirujano donde le pedía que vaya a verlo “aunque sea dos minutos”.
“¿Por qué le pedía a Luque que vaya a verlo?”, le consultó Iribarren. “Por como estaba él, que estaba medio hinchado”, dijo el testigo.
“Estaba mal. La voz en sus últimos momentos era medio ronca. No se daba cuenta que tenía la voz así, no le molestaba”, recordó y dijo que tanto él como Pomargo le avisaron a Luque de la situación.
El día de la muerte
Espósito también se refirió en su exposición a lo ocurrido la noche del 24 de noviembre y mañana del 25, cuando murió su tío.
“Entro con el enfermero para que le tome el pulso y le de la medicación. Lo hizo sin problemas, quisimos cambiarle la remera mojada, no quiso. El enfermero intentó una vez más y le dijo que no”, declaró con relación al enfermero Ricardo Almirón (42), otro de los acusados.
Luego mencionó la mañana siguiente, cuando sostuvo que iban a ir Cosachov para cambiarle la medicación. Iba a ir acompañada del psicólogo imputado Carlos Díaz (34).
Cuando llegaron, ingresaron a la habitación de Maradona. Al salir, la psiquiatra le dijo que “no se quería levantar” y describió como “normal” la manera en la que se lo comunicó a él y a Pomargo.
Los jueces del TOC N° 7 de San Isidro Alberto Gaig, Alberto Ortolani y Pablo Rolón.Iribarren preguntó si le consta si ingresó personal de enfermería a la habitación y su respuesta fue que no. Luego continuó con el relato de esa mañana.
“Entre yo y Maxi atrás. Cuando vi la mano de él derecha colgando, y cuando lo voy a levantar estaba pesada y no reaccionaba. Ahí le dije a Maxi que llame a la ambulancia porque no reaccionaba”.
En ese momento de la declaración de Espósito, Gianinna se recostó sobre el hombro de su hermana Dalma a punto de llorar.
El testigo continuó declarando sin dar muchas precisiones en su relato. Esto hizo que esta vez el juez Alberto Gaig, presidente del tribunal, le pida nuevamente que sea preciso en sus respuestas.
“Me cuesta hablar, me dicen ‘el mudo’ porque no hablo”, le contestó.
“El testigo da respuestas monosilábicas. No lo quiero declarar hostil. Hay limitaciones que entiendo, le puede hacer preguntas indicativas. Dirijo el debate, doy continuidad”, le dijo Gaig a Francisco Oneto, defensor de Luque, luego de que le señaló la manera de interrogar de Fernando Burlando, letrado de Dalma y Gianinna.
El juez fundó su decisión: “En los audios lo veo explayándose suelto de cuerpo y acá me dice que es mudo, y no lo veo así. Le estoy dando la oportunidad de que usted no se está negando, pero que no entiende la pregunta”.
Mario Baudry, abogado quien representa a su pareja Verónica Ojeda, le preguntó a Espósito si él cobraba un sueldo por asistir a Maradona o por ser familiar. “Un poco y un poco”, respondió, antes de que los jueces dieran un cuarto intermedio tras más de dos horas de declaración.
El anuncio de los jueces
Más temprano, exactamente a las 10.44, los jueces Gaig, Ortolani y Pablo Rolón ingresaron al recinto, el presidente del tribunal tomó la palabra y comunicó una serie de planteos que se dieron en las audiencias pasadas.
El primero de ellos fue admitir de Mariana Flichman, gerenta del área de Gestión de Riesgos de Swiss Medical, como uno de los peritos de la Junta Médica, ya que la fiscalía había solicitado su exclusión probatoria.
La decisión de los jueces fue por mayoría luego del voto en disidencia del juez Rolón.
El segundo punto fue negar la incorporación de la causa por administración fraudulenta que tiene como imputado al abogado Morla, entre otros, y que tramita en otro fuero. “Es un proceso legal distinto a este debate”, indicó Gaig.
También se rechazó el pedido de llamar como testigo a la enfermera Gisela Madrid (41), imputada también por la muerte de Maradona y que será juzgada en un debate popular. “Conserva la calidad de imputada sobre los mismos hechos que este juzgamiento. Es incompatible como testigo”, afirmó el presidente del tribunal.
El pedido de falso testimonio
Tras los anuncios del tribunal, Vadim Mischanchuk, defensor de Cosachov, tomó la palabra y se refirió a la declaración testimonial de la enfermera Cinthya Córdoba, que según el letrado “surgen circunstancias que no existieron” y que en su relato existieron “inexactitudes”.
La psiquiatra acusada, Agustina Cosachov. Foto: Xinhua/Martín Zabala.Cosachov entonces se paró y se sentó nuevamente frente a los tres jueces. Era la cuarta vez que lo hizo. Antes de comenzar, dijo que era para aclarar los dichos de la enfermera sobre un llamado que le hizo el 14 de noviembre de 2020 donde declaró que le dijo “¿para esto me llamás?” al informarle sobre una exaltación que Maradona tuvo en la madrugada de ese día.
“La enfermera Córdoba mintió y no lo quiero dejar pasar. Habló de un supuesto llamado que me había hecho el 14. Vengo a aportar el registro de las llamadas de mi celular de ese día. Figuran las dos llamadas de la licenciada Córdoba. Esa conversación no existió y luego de esas llamadas perdidas, cerca de las 7 de la mañana, mediante WhatsApp le dije que no podía hablar, no es que no quise atenderla”, sostuvo.
La psiquiatra denunció que la empresa Swiss Medical y la prepaga Medidom “quisieron instalar que yo me sentía invadida por los enfermeros y es todo lo contrario”.
“En todo el expediente no hay ni un solo chat donde yo no me quería contactar con los enfermeros”, sostuvo Cosachov antes de exhibir una serie de chats con distintos enfermeros.
Luego de su corta pero concisa exposición, Mischanchuk pidió el falso testimonio de la enfermera Córdoba y lo argumentó que con su testimonio buscó “perjudicar la situación de una imputada y beneficiar la de otros”.
“La gente miente, en la calle y frente a una cámara de televisión. Este es un lugar sagrado, acá mentir si tiene consecuencias y las establece la ley. Nosotros vamos a pedir formalmente el falso testimonio de Cinthya Córdoba respecto a una llamada y conversación con Cosachov. Vino a mentir para perjudicial la situación de una imputada y beneficiar la de otros”, afirmó.
Los jueces tomaron nota del pedido y adelantaron que en el momento pertinente comunicarán la decisión que tomarán al respecto.
