Jugar en el barrio, ganar en la vida”, fue el slogan de la decimotercera Cena Anual de la Fundación River Plate, que se celebró el martes a la noche en el predio de La Rural, en Palermo y reunió a toda la familia riverplatense en una noche emotiva, de la que participaron el plantel profesional, Leonardo Ponzio y su cuerpo técnico, glorias del club, dirigentes y exdirigentes y que dejó una recaudación récord de casi 1.500 millones de pesos, tras la subasta habitual que se realiza con los jugadores y exjugadores subiéndose al escenario y arengando a los presentes a subir los montos para conseguir alguno de los premios ofrecidos.

Más de 800 personas, más de 90 empresas y referentes de distintos ámbitos estuvieron presentes en una velada que tuvo uno de los momentos más emotivos cuando Leonardo Ponzio fue entrevistado por Milagros Hadad. El entrenador de River recordó sus inicios y ponderó la importancia de los clubes de barrio en la sociedad argentina.

“Cada vez que vuelvo a mi pueblo (Las Rozas, Santa Fe), siempre digo que lo que más me gustaba era ir a entrenar y que siempre sentí que esos clubes, como llamamos de barrio, como llamamos del interior, el club del pueblo, eran el lugar donde en nuestra época se asemejaba un poco más a donde por ahí entrenadores, por ahí…”

Leonardo Ponzio, técnico de River. Foto: Fundación River.

Y siguió: “Yo me acuerdo que en mi época nos cambiaba una mujer que hoy por ahí sería muy difícil, pero esa mujer para nosotros era como nuestra madre, la que te ponía el pantalón rápido, las zapatillas, el botín. Y desde ahí es donde uno empieza a sentir tanto esta profesión que hoy en día, después de un camino recorrido, uno mira hacia atrás y no puede olvidarse de dónde salió. El que se olvida de dónde salió, creo que por ahí no encontró desde sus raíces hacerse fuerte”, recordó.

También, destacó: “Pero el lugar que te vio nacer, crecer, creo que terminan siendo estos pequeños lugares de los cuales nos dieron la posibilidad de hoy poder ser quien somos. Las canchas de fútbol y los potreros donde nosotros nos iniciamos en su momento se hacían en cualquier lado. En las plazas, en la vereda, en las calles. Pero bueno, hoy se necesita esa contención, donde un padre sepa dónde deja a su hijo. Yo creo que las canchas de fútbol terminan siendo como algo para la salud, porque realmente el deporte es salud, y si nosotros logramos de esta noche que sea un foco de poder tener más canchas de fútbol en todo lo que pueda acercarse River, seguramente van a encontrar una felicidad en muchos chicos”.

Tras la alfombra roja, los invitados disfrutaron de una recepción que contó con varias sorpresas. En la antesala al ingreso al salón, los presentes se deleitaron con fotografías icónicas del estadio Monumental, las cuales se pusieron a la venta, Además, el público también tuvo la posibilidad de tomarse fotografías con la Copa Libertadores y la Copa Intercontinental, sumado a reliquias del club, como antiguos trofeos, camisetas del Museo River y unos botines de Adolfo Pedernera. Todo en el marco de una brillante escenografía riverplatense con elementos antiguos y modernos e imágenes icónicas para reflejar el camino de 125 años de historia.

Invitados junto a Nicolás Otamendi, el capitán de River. Foto: Fundación River.

Una de las perlitas se dio a pasadas las nueve de la noche cuando ingresó una murga con bombos y sombrillas para arengar a los invitados. Esta escena dio pie al ingreso al salón, con la canción “River mi buen amigo” de fondo, continuada con la que dice “yo soy de River, de River de corazón”.

Los presentes tuvieron como obsequio al entrar al salón una bandera con los colores rojo y blanco. para alimentar la fiesta. El escenario principal, además, fue decorado como una vitrina de un club de barrio, con imágenes retro del club de Núñez y algunos de sus primeros galardones.

Antes hubo oradores en el escenario principal. Primero fue el turno del presidente de la Fundación River, Felipe Llorente, quien manifestó: “Asumo este lugar desde tres lugares: el amor a River, la responsabilidad y la convicción de que todavía tenemos mucho por hacer. Nuestra misión es acompañar a quienes trabajan todos los días para que el deporte sea una herramienta de desarrollo y transformación”.

Y añadió: “Sabemos que detrás de cada club hay personas, historias y comunidades que sostienen esos espacios. Por eso, desde Fundación River buscamos estar cerca, aportar herramientas y generar alianzas que permitan que cada vez más chicos y chicas puedan crecer a través del deporte”,

Luego, tomó el micrófono el presidente del club, Stefano Di Carlo, quien subrayó: “River está hecho del esfuerzo de cientos de deportistas a lo largo de su historia, de la visión de varias generaciones de dirigentes y, fundamentalmente, de la fe y el amor de millones de argentinos que creen profundamente en River y que son el sostén de este club”.

Y agregó: “Un club que entiende que tiene una tarea y una dimensión social, humana y solidaria; que tiene la profunda convicción de que nadie puede desarrollarse plenamente si la comunidad de la que forma parte no se desarrolla. En ese sentido, la tarea social de River es infinita e invaluable. Y ahí quiero destacar especialmente el trabajo de la Fundación”.

El evento, conducido por Agostina Scalise, Julieta Pink, Mariano Iúdica, Grego Rossello y Milagros Hadad, contó con distintas propuestas y momentos especiales que acompañaron el objetivo solidario del encuentro y permitieron poner en valor el trabajo que Fundación River lleva adelante junto a clubes, organizaciones, empresas, familias y comunidades de todo el país.

Las subastas fueron uno de los momentos más esperados de la noche, con experiencias únicas que despertaron gran entusiasmo entre los asistentes: un asado para ocho amigos en la concentración del plantel profesional de River; dos viajes para dos personas a Mar del Plata junto a la delegación del club; la posibilidad de patear desde la mitad de cancha del Estadio Monumental durante el entretiempo de un partido; y camisetas de River y de la Selección Argentina fiarmadas por los campeones del mundo.

Mariano Iúdica, con la ayuda de jugadores del plantel profesional y viejas glorias de la institución, buscaron incentivar a los invitados a elevar los precios y entablar duras pujas por los ansiados premios.

Con Sebastián Driussi, Lucas Martínez Quarta, Rafael Santos Borré y Fausto Vera como laderos, la primera puja giró en torno a la posibilidad de viajar junto al equipo a Mar del Plata como un integrante más de la delegación. Si bien el precio base fue de 1.5 millones, el premio se fue al llegar a los 10 millones de pesos.

Luego fue el turno de la posibilidad de comer un asado, junto a ocho amigos, en la concentración del Monumental. Durante la pelea por quedarse con el premio, Oscar Ruggeri, el Tapón Gordillo, Antonio Alzamendi, el Pato Fillol, Mostaza Merlo, Enzo Francescoli, Beto Alonso y el Negro Enrique sorprendieron al avisar que si alguien se animaba a duplicar el monto, ellos dirían presente durante la comida. Y ayudaron Santiago Beltrán (junto a Grego Rossello), Gonzalo Montiel y Ezequiel Centurión. Lo que comenzó en 5 millones llegó hasta los 60 millones de pesos.

El plato fuerte fue la posibilidad de disputar un partido en el Monumental, con la chance de cambiarse en el vestuario y lucir la indumentaria oficial del club. Al ser algo especial, esta disputa se realizó en dólares, y tras iniciar en un piso de 20 mil, todo se terminó en un precio de 110 mil dólares.

Para cerrar, cuando el plantel profesional se subió al escenario para bajar el telón de la noche, el equipo tuvo un enorme gesto al donar el equivalente a la creación de tres canchas para clubes de barrios (aproximadamente 135 millones de pesos).

Y todo culminó con la foto final, con todos los jugadores en el escenario y la suma final de la subasta que ascendió exactamente a 1.485.300.000 pesos (lo que equivale a casi un millón de dólares), en un monto que fue récord y superó el de 1100 millones de pesos del año pasado.

Los destinos del monto recaudado en la XIII Cena Anual Solidaria de Fundación River

Los 1.485.300.000 pesos recaudados por la Fundación River en la Cena Anual Solidaria del martes a la noche en La Rural serán destinados al proyecto Hacer Cancha, una iniciativa que busca fortalecer clubes de barrio de distintos puntos del país mediante la construcción de canchas de fútbol, incluyendo el armado del terreno de juego, el cerramiento perimetral y los bancos de suplentes. Para este proyecto, los jugadores del plantel profesional de River donaron por primera vez el dinero necesario para construir tres canchas en instituciones de distintas provincias.

Felipe Llorente, presidente de la Fundación River. Fundación River.

Bajo el lema “Jugar en el barrio, ganar en la vida”, la noche destacó el rol que cumplen estos espacios en la vida de sus comunidades. Allí, el deporte se convierte en una oportunidad para compartir, aprender valores, construir vínculos y desarrollar herramientas para la vida, acompañados por profesores, dirigentes, familias y todos quienes sostienen cada club día a día.



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