Otra agradable sorpresa de esta semana es El afinador, un thriller con personajes tan sencillos y cotidianos como queribles. Entre ellos, el que compone Dustin Hoffman.
Hoffman desde Maratón de la muerte (1976) no ha participado en muchos thrillers, y aquí su papel lo juega más en el andarivel dramático con toques de comedia, ya que Harry Horowitz, su personaje, es el tío del protagonista. Y si bien cumple un rol determinante en la trama, no es el personaje principal.
Que es Niki, su sobrino (Leo Woodall, de The White Lotus y Núremberg: El juicio del siglo) con quien trabajan como afinadores de pianos. Niki tiene, según desliza por allí Harry, una “condición auditiva”. Tiene hiperacusia, lo que, si bien le permite tener una sensibilidad única y perfecta para escuchar los sonidos que son más imperceptibles para cualquier oído medio, lo obliga a utilizar auriculares, para abstraerse de los sonidos fuertes.
Porque un ruido fuerte lo marea, lo tira al suelo de dolor.
Pero Niki, si algo no es, es precisamente tarambana.
Casi por casualidad, o porque el guion que coescribieron Daniel Roher -Oscar al mejor documental por Navalny (2022)- y Robert Ramsey –El amor cuesta caro, de los Coen- lo pone en una situación que le pudo costar la vida, las cosas cambian.
Está afinando un piano en una mansión, pero hay ruidos que lo molestan. Se acerca y descubre a unos inmigrantes tratando de taladrar una caja fuerte, para robar su contenido.
Niki descubre que escuchar la combinación es, para él, tarea fácil.
Y de ahí en más, Uri (Lior Raz) y sus torpes compañeros, que trabajan para una compañía que brinda “seguridad”, por lo que tienen acceso a sus viviendas, lo contratan para abrir más cajas fuertes y llevarse un reloj de aquí, una joya de allá, un fajo de dólares. Nada demasiado llamativo para que los dueños de casa, si descubren el faltante, no piensen que fueron víctimas de un robo y culpen, dice Uri, a las empleadas domésticas.
La enfermedad de su tío, que no pagó el seguro social o lo que fuera, por lo que imperiosamente se necesita dinero para pagar su internación, hace que Niki, si al principio duda, luego vaya aceptando más y más trabajitos.
Y como sucede en los mejores thrillers, algo en un momento sale mal.
Y no sólo porque se enamora de una pianista y compositora (Havana Rose Liu, de Letras robadas y la inminente Her Private Hell).
Es cierto que la publicitada aparición del personaje de Jean Reno no solo es algo tardía, sino que trae el único momento en el que el guion medio que zozobra, pero el director Roher sabe cómo hacer para que, dentro de todo, el relato siga su curso.
Leo Woodall se merecería todos los premios si las actuaciones en los thrillers calificaran para ello. El espectador va junto con él descubriendo más y más, lo que hace que la visión de El afinador sea como una relación cómplice con su personaje.
En síntesis, El afinador es un thriller como no se veía desde hace rato.
Thriller. Canadá / Estados Unidos, 2025. Título original: “Tuner”. 107’. De: Daniel Roher. Con: Leo Woodall, Dustin Hoffman, Havana Rose Liu, Lior Raz, Jean Reno, Tovah Feldshuh. Salas: Cinemark Palermo, Unicenter, Dot, Cinépolis Recoleta y Houssay, Showcase Belgrano, Norcenter, Haedo y Rosario, Nordelta Tigre.
